Juego y neurociencia (2/4) – Motivación

Las expectativas del juego pueden condicionar el interés y sus beneficios pedagógicos.

En este segundo artículo sobre la relación entre el juego y la neurociencia hablaremos sobre las recompensas y la motivación.

La neurociencia puede ayudar a comprender los efectos del juego, es entendiendo la gestión de las recompensas en la planificación del juego.

Según varios estudios, si a un niño se le motiva a participar en un juego mediante la entrega de un premio ajeno al juego (motivación extrinseca), este estará menos motivado que si se le motiva con el propio juego. En este caso, el factor motivador no es una consecuencia natural del propio juego. Esto no quiere decir que este tipo de motivación no mejore el proceso de participación y aprendizaje o que sea ineficaz. Según varios estudios la motivación intrínseca es mucho más eficiente.

Ejemplos de este tipo de elementos motivadores de manera extrínseca son:

  • Entrega de premios y recompensas.
  • Premiar a realizar actividades posteriores al juego.
  • Entrega de medallas.
  • ….

Por contra, si se le motiva con aspectos relacionados con el propio juego (recompensas intrínsecas) el interés por el mismo aumentará.

Según un estudio llevado a cabo en la Universidad Strathfield, «la motivación intrínseca favorece la aparición de serotonina en nuestro organismo, mejorando los procesos cognitivos y alivia el estrés».

Ejemplos de este tipo de recompensas se consiguen promoviendo distintas acciones:

  • Animándoles a que cooperen para superar dificultades.
  • Potenciar la satisfacción por las actividades bien realizadas.
  • Poniéndoles retos dentro de la propia actividad que sean cumplibles y atractivos.
  • Haciendo que consigan sorpresas no esperadas como parte del juego.

Esto interés se logran porque una motivación intrínseca requiere de mayor autonomía, genera una mayor satisfacción y precisa creatividad para conseguirlos. Por este motivo, es necesario diseñar juegos que potencien estas experiencias.

Para concluir, podemos decir que la motivación será más eficaz cuando esté más orientada a potenciar la estrategia o el esfuerzo y menos si se centra en el resultado final.

Juego y neurociencia (1/4)

El conocimiento de la neurociencia en la pedagogía del juego puede ayudar a mejorar los resultados educativos.

Con este, Iniciamos una colección de 4 artículos en los que trataremos de mostrar la relación entre la neurociencia y los juegos.

La neurociencia es un conjunto de disciplinas que permiten analizar del comportamiento del cerebro. Es importante tener en cuenta los factores neurológicos de los niños en el desarrollo de actividades lúdicas para poder utilizarlas de manera eficaz. Gracias a esto, podremos conseguir que los juegos tengan una enorme capacidad educativa desde el punto de vista pedagógico.

Según Sergio Pellis (investigador de la Universidad de Lethbridge en Alberta) : «La experiencia del juego cambia las conexiones de las neuronas en la corteza prefrontal del cerebro. Sin experiencia del juego, las neuronas no cambian«. Así pues, ya podemos intuir la importancia del juego en la formación neuronal de los jóvenes y adolescentes. Igualmente, se puede deducir la importancia de la neurociencia para poder planificar y dirigir actividades educativas como son los juegos.

La neurociencia (y por extensión la neuroeducación) recomienda que los niños no estén mucho tiempo inactivos. Han de estar realizando actividades que les permita desarrollar distintas capacidades físicas y neuronales. Por este motivo, es necesario conocer cómo funciona su cerebro.

En los siguientes apartados, mostraremos cómo funciona el cerebro en las distintas fases del un juego para poder utilizar este conocimiento eficazmente. También analizaremos trucos (TIPS) basados en la neurociencia que nos ayudará a mejorar su preparación y ejecución.

Fases del juego desde la visión de la neurología

Las distintas etapas del desarrollo de un juego tiene distintos efectos neurológicos.

Desde el momento en el que se realiza la explicación de un juego hasta su finalización, el cerebro de los participantes se estimula de distintas maneras. Conocer estos aspectos permitirán mejorar sus resultados educativos:

  • 1º FASE: Deseo : Este efecto neurológico se consigue creando expectativa e interés por el juego en el momento en el que se explica su desarrollo. En este momento, se ejercita nuestro cerebro límbico el cual permite la liberación de dopamina que conectaría las diferentes áreas del cerebro y que es la responsable de regular el comportamiento, la atención, el aprendizaje, actividades motoras etc. Así, pues motivándoles en la explicación de un juego y haciéndoselo atractivo antes de iniciarlo, sería posible activar este neurotransmisor.
  • 2º FASE: Acción: Se produce en la propia ejecución del juego y en él interviene la producción de adrenalina. En esta etapa hay una gran activación de nuestro lóbulo prefrontal que es el encargado de las funciones ejecutivas.
  • 2º Fase: Atención: nos permite estar concentrados durante una tarea inhibiendo estímulos que consideramos irrelevantes. Se produce en el mismo momento que la fase anterior: durante la ejecución del juego.
  • 3º FASE: Satisfacción que permite un disfrute de la actividad por cumplir los objetivos marcados. En esta fase se libera la serotonina, encargada de activar los circuitos de recompensa relacionados con la obtención del placer. La serotonina activa los neurotransmisores y ayuda a regular el comportamiento social, el estado de ánimo, mejora la memoria… Por tanto, es importante aumentar los refuerzos positivos en los juegos para que la satisfacción de los logros conseguidos en su desarrollo, ayuden a crear este neurotransmisor.

Todas estos efectos lograrán que el participante obtenga un especial interés por participar en el juego y sus efectos neurológico podrán ser reforzados atendiendo a estos aspectos.

Juego y neurociencia (3/4) – TIPS

Conociendo el funcionamiento del cerebro mejoraremos los efectos educativos del juego.

A continuación describimos varios aspectos que, desde la neurociencia, ayudan a deducir los beneficios del juego a nivel neurológico. Incluimos varios trucos que podrán ayudar a mejorar los objetivos a lograr en el juego desde el punto de vista neurológico:

  • Los juegos con recompensa intrínseca (las que se consiguen dentro del propio juego) producen sustancias químicas en el cerebro que mejoran aspectos como la memoria y otros tipos de aprendizaje. La emoción por la recompensa, produce dopamina que estimula es esfuerzo físico.
  • Al cerebro le interesa lo que cambia y lo que no es constante. El atractivo de la incertidumbre es lo que permite explicar la atracción que mostramos por el juego. La motivación (y por tanto el aprendizaje) se activa en mayor medida cuanto más diferencia hay entre lo esperado y lo que pasa.
    TIP: Planifica cambios en las normas de los juegos durante su ejecución. No expliques todas las normas al inicio de la actividad. No repitas las mismas actividades a los mismos participantes y si lo haces cambia sus normas e incluye nuevas normas.
  • El juego capta la atención y su cerebro se motiva a través de las continuas predicciones que el niño va haciendo.
    TIP: En este sentido, la elección o adaptación del juego es importante porque ha de suministrar los retos adecuados que permitan ir superando actividades y así ir manteniendo el interés y motivación .
  • El desarrollo de la memoria no se beneficia con la ejecución de actividades repetitivas, sino que la memoria se ejercita si se promueve la experimentación, la asociación de sensaciones con el concepto a memorizar y si se asocia con la emoción.
    TIP:  Si quieres realizar juegos que promuevan la mejora de la memoria, ten en cuenta estos aspectos.