Descripción del Juego

Por: Luis Rodriguez Neila. Web del autor

EL RATÓN DORMIDO

Objetivos

Coordinación , Atención / Sensorial

Características especiales

Nocturno

Características

Edad mímima: 8 Años.
Edad aconsejada: 10 Años.
Duración: 10 Minutos.
Mínimo de: 10 Participantes.
Localización: Exterior.
Dificultad dirección: Baja.
Dificultad ejecución: Baja.
Dificultad preparación: Baja.
Intensidad Física: Baja.
Permite grupo grande: Si.
Valoración:

Presentación del juego

Todos los jugadores se colocan en un amplio círculo excepto uno de los jugadores que con los ojos tapados se colocará en el centro.

Detalle del juego

El jugador del centro es el ratón. Se le tapan los ojos. El resto (los gatos que intentan capturarlo) se colocan alrededor, a una distancia mínima de 10 metros. Tienen que acercarse despacio hasta el ratón, al que intentarán tocar (no podemos correr ni abalanzarnos sobre él). El ratón debe averiguar de dónde vienen los ruidos de los gatos. Cuando localice a alguno deberá señalarlo. En ese momento debe quedarse inmóvil. El gato que toque al ratón, ocupará su puesto al terminar el juego (cuando todos le hayan tocado). Hay que intentar hacer el juego en completo silencio. Cuando hay varios gatos inmóviles, se les puede dar la oportunidad de empezar de nuevo.
Se pueden poner también dos ratones, en lugar de uno (espalda con espalda).

Material

1 venda por ratón

Variantes del juego

Si los ratones son tocados muy rápidamente, se puede hacer que cada gato tenga que tocarlos 2 o 3 veces antes de ganarse su puesto. Después de cada vez que un gato le haya tocado, deberá volver a su posición de inicio para tratar de tocarlo de nuevo.
Otra variante puede ser hacer el juego de noche sin venda. El ratón tiene una linterna, y cada vez que cree localizar a alguien, alumbra un segundo en ése sentido. Si descubre a un gato, éste vuelve al punto de partida.
A este juego se podría jugar a la inversa: Los del círculo son los ratones, y el del centro el gato. Éste intenta, sin hacer ruido, acercarse a un ratón por la espalda y tocarle.
Si lo consigue, éste pasa a ser el nuevo gato. Pero si el ratón cree que le va a tocar el gato, puede gritar ?¡zape gato!?, con lo que éste debe volver al centro.